En este artículo, Marcelo Di Stefano retoma la famosa frase de la campaña de Bill Clinton para explicar que no se puede analizar la realidad de un país ignorando la base económica. El autor sostiene que los sindicatos no son «obstáculos» para el crecimiento, sino motores que garantizan el consumo y la estabilidad social, elementos sin los cuales ninguna economía puede funcionar a largo plazo.
