En este artículo, Marcelo Di Stefano analiza el debate histórico que tuvo lugar en la 112.ª Conferencia Internacional del Trabajo (CIT). Por primera vez, se discute la creación de una norma internacional que proteja a todos los trabajadores frente a los riesgos biológicos (como el COVID-19 o nuevas bacterias), asegurando que la salud no sea solo la ausencia de enfermedad, sino un bienestar integral que incluya la salud mental.
