En este artículo, Marcelo Di Stefano analiza la vigencia de la Declaración de Filadelfia de la OIT. A 80 años de su aprobación, el autor sostiene que sus principios fundamentales —como que el trabajo no es una mercancía— no son reliquias del pasado, sino herramientas vitales para enfrentar los desafíos actuales de desigualdad y precarización en todo el mundo.
